TDAH significa Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Este trastorno pertenece al tipo neurodesarrollo y se diagnóstica principalmente en niños, aunque no podemos dejar atrás el gran número de casos que se diagnóstica a edad adulta.
Los profesionales de la educación en ocasiones se encuentran con alumnos que no prestan atención, que no paran quietos o incluso, las dos cosas a la vez. Estos son dos de los síntomas del TDAH, no por ello estos niños tienen este trastorno. Por eso es importante que las escuelas tengan la suficente información para observar estos síntomas, avisar a sus padres y que los profesionales de la salud evalúen tras varias reuniones y citas médicas si ese alumno tiene o no TDAH.
Que el entorno del niño o niña con TDAH conozca su diagnóstico es clave para poder ayudarles.
Estos son algunos consejos que ofrecemos para las escuelas y sus profesionales:
Avise a sus padres de los comportamientos que le llamen la atención de su alumno. Es importante que comunicarlo.
Comparta la información del alumno en privado.
Aleje a su alumno con TDAH de ventanas y puertas. Esto le alejará a su vez de muchas distracciones.
A veces ellos necesitan un poco más de tiempo extra en algunas actividades.
Cuanta más información tenga sobre este trastorno más podrá ayudar a su alumno. Puede hablar con algunos profesionales o visitar páginas con información sobre TDAH.
Las instrucciones si son cortas y claras facilita a los niños con TDAH comprender lo que les pide.
Por último, recomendamos el uso del ajedrez. Enseñarles a jugar en el momento y del modo adecuado puede ser muy beneficioso.
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