PADRES DE HIJOS DIAGNOSTICADOS CON TDAH
Criar y educar a un hijo con TDAH puede ser estresante, ya que el niño o la niña requieren más supervisión y control que otros niños.
Los hijos diagnosticados con TDAH pueden ser exigentes, desafiantes, descorteses, egoístas o incluso agresivos. Sus padres pueden sufrir altos niveles de carga, depresión y culpa; los familiares, amigos y vecinos a veces evitan el contacto directo con la familia del niño.
A menudo, el niño con TDAH no puede controlar sus patrones de comportamiento. Las personas diagnosticadas con TDAH no pueden controlar sus impulsos, lo que también implica que no pueden pensar en las consecuencias de sus acciones.
Cuando parece que algo no está bien con su hijo, es posible que no sepa qué hacer para ayudar o dónde buscar ayuda. Es difícil para los padres aceptar el hecho de que podría haber algo de qué preocuparse, especialmente cuando notan que su hijo se destaca de otros niños debido a su mal comportamiento.
Si está a cargo de un niño con TDAH, es posible que necesite orientación profesional.
El tratamiento eficaz a menudo incluye varios enfoques, que pueden incluir medicamentos, psicoterapia cognitiva y conductual, y educación psicopedagógica que puede implementar como padre.
Dentro de estos enfoques, nuestra propuesta consiste en utilizar el ajedrez como una de las mejores herramientas disponibles en el tratamiento del TDAH con un enfoque original, alternativo y complementario. El ajedrez es un juego para siempre y es muy eficaz y beneficioso en la educación de niños y adultos.
CONSEJOS Y RECOMENDACIONES PARA PADRES DE HIJOS CON TDAH
Busca ayuda profesional. Habla con el médico, el terapeuta y los maestros de tu hijo para obtener el mejor consejo. Conéctate con otros uniéndote a grupos de apoyo organizados, asociaciones, etc. para expresar tus sentimientos, compartir y escuchar experiencias similares.
Establece límites. Debes ser preciso con tu hijo sobre los beneficios de tener un comportamiento positivo y la pérdida de privilegios cuando demuestre un comportamiento negativo. No preguntes, dile. Establece instrucciones claras pero no repitas la solicitud una y otra vez. Insiste con contacto visual directo y dile a tu hijo que te mire. Discute el comportamiento y asegurate de que su hijo comprenda por qué estuvo mal. Pregúntale qué pudo haber hecho en su lugar.

Recompensas inmediatas y refuerzo positivo. Economía de fichas. Este es un sistema de cambio de comportamiento en el que los niños ganan «fichas» por cumplir una lista específica de tareas. (Lista corta con 4 a 6 comportamientos esperados). Las «fichas» se pueden cambiar por la actividad, artículo o dulce favorito de tu hijo. Se recomienda intercambiar las recompensas al final de la semana.
No castigues a tu hijo por comportamientos que no puede controlar. Por ejemplo, si le pediste a tu hijo que se acostara pero se distrajo y se entretuvo jugando o haciendo otra cosa, esto no significa que estén siendo desafiantes. Sé paciente y trata de recordarles lo que quieres que hagan.
Comparte tiempo valioso y de calidad con tu hijo. Encuentra una actividad divertida o relajante todas las semanas para compartir tiempo juntos. Esto refuerza el tiempo familiar y la autoestima de tu hijo. Cuanto más cerca esté, más fácil será que tu hijo demuestre un comportamiento positivo.
Nosotros proponemos la actividad del ajedrez para padres e hijos. Tenemos la experiencia de que este juego une a todos y es un juego de tranquilidad, respeto del turno y de las reglas, que favorece la autoestima y tiene múltiples beneficios sobre las capacidades cognitivas de quienes lo practican.
Crea un horario y establece una estructura. Establecer la misma rutina diaria hace que tu hijo se sienta seguro y le aporte seguridad y un sentimiento de identidad. Intenta que la hora de levantarse, ducharse o comer, la tarea y el tiempo de juego se realicen de manera constante todos los días de la semana. Usa relojes y temporizadores, si es necesario.
Organiza los artículos cotidianos. Manten su ropa, material escolar y juguetes organizados. Esto ayudará a seguir el mismo patrón de organizacion.
Fomenta el tiempo de espera. El niño debe realizar actividades que impliquen esperar su turno, controlando su impulsividad. Juegos donde haya cambio de turnos y requieran un poco de paciencia hasta que le vuelva a tocar.
Coopera con la escuela de tu hijo e intenta identificar los problemas cuanto antes. Te sugerimos una comunicación constante con los profesosres e intenta que el plan de aprendizaje individual de tu hijo (ajustes curriculares) se implemente y siga correctamente.
Cree en tu hijo. Confía. Puede aprender, cambiar las malas actitudes, mejorar en la escuela y tener éxito en el futuro. Tu hijo tiene las mismas posibilidades que otros niños. Protege su confianza siendo paciente, comprensivo, positivo y amoroso.
Planes de Entrenamiento Cognitivo para TDAH
Ponemos a tu disposición diferentes ejercicios de ajedrez específicamente diseñados para el tratamiento complementario del TDAH.
Estos ejercicios están agrupados en tres diferentes Planes de Entrenamiento Cognitivo
¿ POR QUÉ AJEDREZ ?
- El ajedrez ayuda a desarrollar la memoria y alienta el desarrollo de habilidades de pensamiento, análisis, pensamiento lógico, pensamiento científico, resolución de problemas y pensamiento visual o «visualización».
- El ajedrez ayuda a desarrollar la imaginación y la creatividad y ayuda a aumentar la previsión y la visualización.
- ¡El ajedrez ayuda a desarrollar el carácter y la autoestima! … La autoestima saludable proviene de saber que puedes hacer cosas difíciles, porque realmente las has hecho.
- El ajedrez fomenta la independencia, refuerza la responsabilidad personal y enseña la aceptación de las consecuencias … no hay «suerte» en el ajedrez … no hay «movimientos ocultos» … no hay compañeros de equipo que te ayuden a jugar.



